DOCENCIA EN CIENCIAS MEDICAS

DOCENCIA EN CIENCIAS MEDICAS

PROPUESTA DE UN EJE INTEGRADOR

Dr. Miguel Ángel TRESIERRA AYALA

 

 

 

 

 

 

 

 

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La docencia universitaria en Medicina es la más grande responsabilidad que tiene un profesional ante la sociedad y que exige ejercicio de los más alturados valores morales. 

 

La formación profesional médica consiste en crear en el estudiante, criterios racionales y éticos que le sirvan para la toma de decisiones. Esto no se logra sólo en el desarrollo formal del horario de clases, sino en el análisis del comportamiento de la relación médico paciente en la práctica. Si bien es cierto, los fundamentos biológicos del ejercicio de la Medicina deben enseñarse teóricamente, pero también deben reforzarse con el ejemplo que el maestro da a sus discípulos en el quirófano, el consultorio, la sala de hospitalización y aún en la morgue. Así, con esta enseñanza vivencial, el futuro profesional va adquiriendo su "talante", su personalidad para ejercer la medicina.

 

Este es el componente biologista de la formación médica, necesario, pero no único.

 

La salud ya no es un feudo exclusivo del médico, por el contrario, al cambiar su enfoque conceptual, la Medicina reconoce que para cumplir con sus objetivos necesita de un equipo de salud y del concurso de toda la sociedad.

En el pasado, el objetivo de la Medicina era curar la enfermedad y prolongar la vida, pero esto ya no es tan cierto. El objetivo de la Medicina no es evitar la muerte, por esta creencia errónea, muchos médicos sienten frustración ante la muerte de sus pacientes, se avergüenzan de cobrar honorarios cuando fallece el enfermo, no quieren tratar moribundos pues creen que sus esfuerzos van a ser en vano.

El médico actual no es aquel que prolonga inhumanamente la vida del paciente, sino por el contrario el que a su paciente "no añade años de vida sino vida a sus años". Nunca se insistirá lo suficiente en que el médico tenga conciencia del objetivo de la Medicina: mejorar la calidad de vida de la persona, cuidar su salud y aliviar su sufrimiento.

 

Este es el componente social de la formación médica, que permite nuevas formas de abordaje de los problemas de salud que afronta el profesional.

 

Pero eso no es todo, la medicina cambia aceleradamente, los cambios tecnológicos, nuevas enfermedades, mayores expectativas de la persona, plantean nuevos dilemas al médico frente al paciente  y a la sociedad, y éstos se presentan en el ejercicio mismo de la profesión.

Probablemente se aduce que si el médico piensa en el dinero o la fama no tiene ética, constituyendo un desorden moral. La voluntad de servir al congénere humano no se opone necesariamente a que el médico obtenga provechos personales tales como satisfacciones intelectuales, aprecio social o ganancia económica.

El desafío docente radica ahora en lograr equilibrar el beneficio del paciente con el beneficio personal en la  producción de servicios salud que satisfagan cada vez mejor las necesidades de las personas.

 

Este es el componente administrativo gerencial de la formación médica, lo que permite poner a disposición de la sociedad, servicios de salud de calidad, que sobrepasen las expectativas de la persona.

 

Con estas ideas en mente, podemos plantear la necesidad de contar con ejes integradores en la formación médica universitaria:

- Para el componente biologista: la historia natural de la enfermedad (morfo-fisio-patología y terapéutica).

- Para el componente social: la multi-causalidad de la enfermedad (el cuadrángulo socio-epidemiológica, el enfoque de riesgo).

- Para el componente administrativo: la competitividad en los servicios de salud (administración y gerencia de servicios).

Todos estos aspectos integrados por el componente de investigación científica propio de la formación universitaria.